Cáncer de cabeza y cuello


Cáncer de cabeza y cuello

¿Qué es el cáncer?

Los órganos están formados por un conjunto de células que, de una manera regular, se dividen para reemplazar a las células que mueren.

Este proceso de división celular está regulado por unos mecanismos que, si se alteran en alguna célula, provoca que esta célula y sus descendientes comiencen una división incontrolada y puedan adquirir la capacidad de invadir tejidos y órganos de alrededor (infiltración) y de trasladarse y crecer en otras partes del organismo (metástasis), formando un tumor o nódulo maligno llamado cáncer o neoplasia.

El cáncer puede crecer de tres maneras:

  • Localmente, invadiendo las células de los tejidos vecinos.
  • Diseminándose a través de los ganglios linfáticos.
  • Diseminándose a través de los vasos sanguíneos.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de cabeza y cuello?

El especialista puede observar la mucosa de la boca, nariz, faringe y laringe utilizando un espejillo, un fibroscopio o una lente rígida. En caso de observar tejido sospechoso, practicará una biopsia extrayendo un fragmento de tejido para que un patólogo pueda observarlo con el microscopio y verificar de qué tipo de tumor se trata.

Además, deberá palpar el cuello del paciente en busca de nódulos.

Posteriormente, solicitará imágenes radiológicas (TAC, resonancia magnética) para verificar la extensión del tumor y si los nódulos del cuello están afectados.

Con ello, el especialista podrá conocer en qué etapa de desarrollo se encuentra el cáncer (estadiaje), que servirá para planificar el tratamiento adecuado.

El tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, como ocurre con la mayoría de tumores, es multidisciplinar: distintos especialistas trabajan juntos para combinar terapias y ofrecer al paciente las mayores probabilidades de curación.

¿Qué es un comité de tumores de cabeza y cuello?

Los tumores de cabeza y cuello representan un grupo muy heterogéneo y complejo de neoplasias, tanto por las diferentes localizaciones anatómicas como por el pronóstico y tratamiento diferente de cada una de ellas.

Se engloban dentro de la denominación de cáncer de cabeza y cuello los tumores originados en la nariz y senos paranasales, en la cavidad oral, la nasofaringe, orofaringe e hipofaringe, y en la laringe, así como los tumores de cuello (adenopatías) de origen desconocido con histología de carcinoma.

La multidisciplinariedad en el diagnóstico, tratamiento y control de estos tumores obliga a la coordinación de los diferentes especialistas médicos que están implicados en estos tumores y que se reúnen en comité.

Como resultado de las reuniones mantenidas por los miembros del comité, donde se han discutido las conductas a seguir para cada una de las diferentes localizaciones y estadios de la enfermedad, se elabora un protocolo que no se ha de considerar definitivo, ya que está sujeto a las modificaciones que fuesen necesarias para su actualización.

¿Cómo se decide un tratamiento?

Dada la cantidad de variables que se pueden presentar, el paciente sólo puede ser valorado aportando un estudio preoperatorio completo (electrocardiograma, radiografía de tórax...), estudio radiológico del tumor (TAC, resonancia magnética, PET) y estudio anatomo-patológico de la biopsia (¿es radiosensible el tumor?, ¿es muy agresivo?).

En primer lugar, se presenta el caso clínico del paciente, cuyo estado de salud o antecedentes personales podrían condicionar o contraindicar alguna terapia:

  • Edad y situación física y psicológica del paciente: ¿Tiene la función renal o hepática alteradas, de manera que impiden la quimioterapia? ¿Está en condiciones de soportar una cirugía complicada? ¿La zona ha sido tratada con radiaciones anteriormente? ¿Presenta demencia?
  • Estado de nutrición: la desnutrición disminuye las posibilidades de curación, por lo tanto se consultará con el endocrinólogo. Cuando exista dificultad para tragar o se prevea aplicar radiación en la garganta que temporalmente provocará dolor intenso para tragar, será enviado a endoscopia digestiva para la colocación de una sonda de alimentación al estómago (PEG).
  • Estado dental: si se prevé tratamiento con radiación en la boca, deberá consultarse con el dentista, ya que durante 2 años no podrá someterse a ningún tratamiento que toque el hueso de los maxilares.

Dependiendo del estudio pormenorizado anterior se elige la estrategia terapéutica más adecuada al paciente, siguiendo los protocolos (normas y pautas basadas en la experiencia clínica del Centro) con el fin de garantizar el mayor grado de curación y evitando la mayor morbilidad (secuelas) posible.

No obstante, siempre se deben ofrecer al paciente las alternativas que pudieran existir en su caso.

En cuanto al tratamiento quirúrgico, en muchos casos estará condicionado no sólo al tamaño y localización del tumor sino también a la experiencia, conocimiento y pericia del cirujano que lo atiende.

¿Qué tipos de tratamiento existen?

En la cirugía de cabeza y cuello se utilizan solos o combinados varios tratamientos:

  • Quimioterapia: consiste en el uso de medicamentos para destruir células tumorales. Pueden administrarse por vía oral, intramuscular o intravenosa y a través de la sangre van a las células tumorales. Se puede utilizar de tres maneras:
    • Como tratamiento de inducción, para reducir el tamaño del tumor y hacerlo accesible a la cirugía y/o radioterapia.
    • Quimio-radioterapia: se utiliza al mismo tiempo que la radioterapia para provocar mayor sensibilidad a la radiación en las células cancerosas (radiosensibilización).
    • De manera paliativa, para frenar el crecimiento de un tumor ya irradiado e inextirpable o extendido a otros órganos.
  • Radioterapia: consiste en el uso de radiación de alta energía para destruir los tumores. Se puede utilizar de tres maneras:
    • Sola como primer tratamiento.
    • Combinada con quimioterapia.
    • Como tratamiento complementario a la cirugía, muchas veces combinándola con quimioterapia.

    La radioterapia se utiliza no sólo en el tumor, sino también en las cadenas linfáticas del cuello, para tratar la enfermedad extendida a los ganglios.

  • Cirugía abierta: es la cirugía tradicional. Elimina el tumor junto con una porción de tejido sano de alrededor mediante diferentes técnicas quirúrgicas.
  • Cirugía Minimamente invasiva con LÁSER: a través del orificio natural de la boca, el cirujano accede al tumor y mediante el uso del microscopio quirúrgico (que amplifica la imagen), utiliza el láser CO2 consiguiendo eliminar los tumores de la cavidad oral, lengua, faringe y laringe con una menor resección de tejidos sanos, alterando menos la anatomía y consiguiendo, cuando menos, los mismos resultados oncológicos que con la cirugía abierta pero evitando en muchos casos la traqueotomía (orificio en el cuello), seccionar la mandíbula, cicatrices externas y reduciendo el tiempo de recuperación funcional (tragar, hablar) y, por tanto, de hospitalización, lo que conlleva un ahorro económico.

La cirugía láser se puede volver a utilizar en caso de recidiva del tumor. La microcirugía a través de la boca requiere una larga formación. El cirujano primero ha de dominar la cirugía abierta tradicional para los casos en que no sea posible acceder al tumor por la boca (problemas anatómicos, extensión del tumor a tejidos vitales, etc.). También ha de desarrollar la habilidad en el uso del microscopio quirúrgico con imágenes muy ampliadas que ayudan a distinguir el tejido sano del tumoral (lo que permite resecar el tumor ajustando la resección del tejido sano de alrededor con mayor precisión).

Esta cirugía requiere una curva de aprendizaje (aumentando gradualmente la dificultad del caso): a mayor experiencia y habilidad, el cirujano podrá resolver casos más complicados.

¿Qué cuidados posteriores deberá seguir el paciente?

Una vez acabado el tratamiento, el paciente deberá seguir controles periódicos que permitan detectar precozmente los casos de recidivas de la enfermedad para ser rescatados inmediatamente.

Habitualmente, su otorrinolaringólogo le deberá explorar en la consulta y ocasionalmente será necesario practicar técnicas de imagen (TAC, resonancia magnética, PET, radiografía de tórax).


Cáncer de laringe

¿Qué es el cáncer de laringe?

Cuando las células tumorales están localizadas en la laringe hablamos de cáncer de laringe.

La laringe es un conducto triangular cuyo vértice es la nuez, que comunica la faringe con la tráquea, y en la que se encuentran las cuerdas vocales. El ser humano puede hacerlas vibrar expulsando aire de los pulmones y este sonido lo modulan la boca y la nariz en la faringe para formar la voz.

La laringe tiene tres áreas o regiones:

  • La glotis, que está en medio y contiene las cuerdas vocales.
  • La región supraglótica, el tejido situado encima de la glotis, contiene la epiglotis: funciona como una tapa cerrando la glotis para que los alimentos pasen al esófago y no entren en los pulmones.
  • La región subglótica, debajo de la glotis y que se continúa con la tráquea.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de laringe?

Los síntomas dependen de la localización y extensión del tumor:

  • Los de la supraglótica tienen relación con la deglución (tragar), sensación de irritación o molestias en la faringe que no ceden, dolor en una zona fija al tragar y que además puede irradiar al oído.
  • Cuando la glotis está afectada el síntoma inicial es la disfonía o ronquera. En ambos casos, si el tumor está más avanzado puede aparecer dificultad para respirar y disnea.
  • También puede aparecer un bulto (nódulo en el cuello).

¿Cómo se diagnostica?

El especialista introducirá a través de la nariz o por la boca un tubo con una cámara en el extremo para observar la laringe (laringoscopia). Si encuentra tejido anómalo, extraerá un fragmento (biopsia) que el patólogo examinará con el microscopio para confirmar la presencia de células cancerosas. Además palpará el cuello del paciente buscando nódulos.

¿Qué pronóstico tiene el cáncer de laringe?

Comparado con otros tipos de cáncer, el pronóstico del cáncer de laringe es relativamente bueno, sobre todo si se diagnostica en una fase precoz.

Las posibilidades de curación dependerán de:

  • La región de la laringe en que se encuentra el cáncer.
  • Si el cáncer está solo en la laringe o ha dado metástasis (estadio).
  • Estado de salud del paciente.

¿En qué fase de evolución está el cáncer (estadios)?

Hecho el diagnóstico de cáncer de laringe, el especialista solicitará estudios radiológicos (TAC, resonancia magnética, PET) para conocer en profundidad la extensión del tumor y comprobar si existe metástasis. Con ello se podrá conocer en qué estado se encuentra la enfermedad (estadiaje) y se podrá planificar el tratamiento más adecuado.

  • Estadio I: el cáncer sólo afecta a un área de la laringe y no hay metástasis.
  • Estadio II: el cáncer ha invadido la región vecina a la laringe y no hay metástasis.
  • Estadio III: cualquiera de las siguientes situaciones:
    • Cuerda vocal inmóvil.
    • El cáncer ha invadido tejidos vecinos a la laringe.
    • El cáncer ha dado metástasis en un ganglio linfático en el mismo lado del cuello y es menor de 3 cm.
  • Estadio IV: cualquiera de las siguientes situaciones:
    • El cáncer ha invadido tejidos alrededor de la laringe, como la faringe o los tejidos del cuello.
    • El cáncer se ha diseminado a más de un ganglio linfático en el mismo lado del cuello que el cáncer, a ganglios linfáticos en uno o ambos lados del cuello o a cualquier ganglio linfático que mida más de 6 cm.
    • El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
  • Recurrente: el cáncer se ha reproducido después de haber sido tratado. Puede reproducirse tanto en la laringe como en otra parte del cuerpo.

¿Cuáles son los tratamientos?

El tratamiento tradicional del cáncer de laringe, el sexto más frecuente en el sexo masculino, ha sido el quirúrgico y hasta hace casi 40 años conllevaba la resección total de la laringe, con la mutilación que ello supone.

En la actualidad, esta terapia se practica en mucha menor proporción y habitualmente es suplida por técnicas quirúrgicas que respetan el órgano del aparato respiratorio y fonador y sus funciones.

Una de estas alternativas quirúrgicas es la resección transoral mediante microendoscopia y asistida con láser CO2.

Se trata de una técnica coste-efectiva en los tumores pequeños y estadios tempranos porque los pacientes sólo permanecen un día en el hospital, en comparación con la radioterapia, que conlleva efectos secundarios en la cavidad oral y en la laringe. En estos casos, el éxito es del 95%.

En los tumores avanzados supone una alternativa fiable a cirugías abiertas y radicales como la laringectomía y la laringectomía total. Los pacientes tienen una mayor calidad de vida porque podemos evitar la traqueotomía para toda la vida.

En la serie de casos tratados con microcirugía, los resultados y la supervivencia son muy buenos, iguales o mejores que los descritos con otros procedimientos basados en la laringectomía total o la radioterapia masiva y la quimioterapia (que muchas veces terminan con un rescate quirúrgico y una laringectomía total).

A pesar de esto, la cirugía convencional todavía tiene sus indicaciones. La laringectomía total se hace mucho menos pero, desgraciadamente, hay que practicarla en algunos casos.

Los primeros dos o tres años son muy importantes. Si en este tiempo no hay recurrencia local, aproximadamente el 90% de los pacientes estarán curados. No obstante, el seguimiento debe basarse en un control a largo plazo, debido a que aunque el tumor esté eliminado completamente, hay riesgo de recurrencia o de un segundo tumor primario.

En el tratamiento del cáncer de laringe, se utilizan solos o combinados varios tratamientos:

  • Quimioterapia: consiste en el uso de medicamentos para destruir células tumorales. Pueden administrarse por vía oral, intramuscular o intravenosa y a través de la sangre van a las células tumorales. Se puede utilizar de tres maneras:
    • Como tratamiento de inducción, para reducir el tamaño del tumor y hacerlo accesible a la cirugía y/o radioterapia.
    • Quimio-radioterapia: se utiliza al mismo tiempo que la radioterapia para provocar mayor sensibilidad a la radiación en las células cancerosas (radiosensibilización).
    • De manera paliativa, para frenar el crecimiento de un tumor ya irradiado e inextirpable o extendido a otros órganos.
  • Radioterapia: consiste en el uso de radiación de alta energía para destruir los tumores. Se puede utilizar de tres maneras:
    • Sola como primer tratamiento.
    • Combinada con quimioterapia.
    • Como tratamiento complementario a la cirugía, muchas veces combinándola con quimioterapia. Sirve para aumentar las posibilidades de curación, tratando la posible presencia microscópica de la enfermedad en los tejidos vecinos.

    La radioterapia se utiliza no sólo en el tumor, sino también en las cadenas linfáticas del cuello, para tratar la enfermedad extendida a los ganglios.

  • Cirugía abierta: es la cirugía tradicional. Elimina el tumor junto con una porción de tejido sano de alrededor mediante diferentes técnicas quirúrgicas.
    • Cordectomía: solo se extrae la cuerda vocal enferma. Requiere traqueotomía temporal.
    • Laringectomía supraglótica: solo se extirpa la región supraglótica. Requiere traqueotomía temporal.
    • Hemilaringectomía o laringectomía parcial: se extirpa parte de la laringe. Requiere traqueotomía temporal.
    • Laringectomía total: se extrae toda la laringe.
    • Faringolaringectomía total: se extrae toda la laringe y faringe.

    Estas dos últimas operaciones dejarán una traqueotomía permanente. El paciente podrá volver a hablar por:

    • Erigmofonía: técnica de hablar tragando aire.
    • Colocando una válvula fonatoria.
  • Cirugía con LÁSER: a través del orificio natural de la boca, el cirujano accede al tumor y mediante el uso del microscopio quirúrgico (que amplifica la imagen), utiliza el láser CO2 consiguiendo eliminar los tumores de la laringe con una menor resección de tejidos sanos, alterando menos la anatomía y consiguiendo, cuando menos, los mismos resultados oncológicos que con la cirugía abierta pero evitando en muchos casos la traqueotomía (orificio en el cuello), cicatrices externas y reduciendo el tiempo de recuperación funcional (tragar, hablar) y, por tanto, de hospitalización, lo que conlleva un ahorro económico.

    La cirugía láser se puede volver a utilizar en caso de recidiva del tumor. La microcirugía a través de la boca requiere una larga formación. El cirujano primero ha de dominar la cirugía abierta tradicional para los casos en que no sea posible acceder al tumor por la boca (problemas anatómicos, extensión del tumor a tejidos vitales, etc.). También ha de desarrollar la habilidad en el uso del microscopio quirúrgico con imágenes muy ampliadas que ayudan a distinguir el tejido sano del tumoral (lo que permite resecar el tumor ajustando la resección del tejido sano de alrededor con mayor precisión).

    Esta cirugía requiere una curva de aprendizaje (aumentando gradualmente la dificultad del caso): a mayor experiencia y habilidad, el cirujano podrá resolver casos más complicados.
  • Tratamiento quirúrgico de los ganglios del cuello. Vaciamiento ganglionar cervical: siempre por cirugía abierta, se procede a la disección de todas las estructuras musculares, vasculares y nerviosas del cuello y a la extracción de la grasa y fascias que contienen todos los ganglios del cuello.

    Hay diversos vaciamientos dependiendo de la localización del tumor y de la existencia de metástasis en los ganglios, así como de las áreas del cuello que haya que tratar y de si existen estructuras que presentan invasión del tumor.

¿Qué deberá hacer el paciente una vez finalizado el tratamiento?

Una vez acabado el tratamiento, el paciente deberá seguir controles periódicos que permitan detectar precozmente los casos de recidivas de la enfermedad para ser rescatados inmediatamente.

Habitualmente, su otorrinolaringólogo le deberá explorar en la consulta y ocasionalmente será necesario practicar técnicas de imagen (TAC, resonancia magnética, PET, radiografía de tórax).

El Dr. Máiz cuenta con una gran experiencia en el tratamiento de los tumores de laringe, tanto con cirugía convencional como con microcirugía transoral con láser CO2.


Cáncer de faringe

¿Qué es el cáncer de faringe?

Cuando las células tumorales están localizadas en los tejidos de la faringe hablamos de cáncer de faringe.

La faringe es un órgano en forma de tubo hueco que comienza detrás de la nariz y baja por la garganta hasta formar parte del esófago. Este órgano incluye el paladar blando, que es la parte posterior de la boca, la base de la lengua y las amígdalas. Tiene como función permitir el paso del aire hacia la tráquea y de los alimentos hacia el esófago.

El cáncer de faringe incluye el cáncer de nasofaringe (la parte superior de la garganta detrás de la nariz), orofaringe (la parte media de la faringe) e hipofaringe (la parte inferior de la faringe, que incluye los senos piriformes).

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de faringe?

Los síntomas dependen de la localización y extensión del tumor:

  • En la nasofaringe:
    • Obstrucción nasal.
    • Epistasis (sangrar por un oído).
    • Taponamiento de un oído.
  • En la orofaringe:
    • Dolor al tragar.
    • Alteración en el sonido de la voz.
    • Saliva con sangre.
  • En la hipofaringe:
    • Dolor al tragar, que puede irradiar a un oído.
    • Alteración en el sonido de la voz.
    • Disfonía (ronquera), si afecta ya a la cuerda vocal.
    • Dificultad respiratoria.

En todos los casos puede aparecer un nódulo (bulto) en el cuello.

¿Cómo se diagnostica?

El especialista introducirá a través de la nariz o por la boca un tubo con una cámara en el extremo para observar la faringe (faringoscopia). Si encuentra tejido anómalo, extraerá un fragmento (biopsia) que el patólogo examinará con el microscopio para confirmar la presencia de células cancerosas. Además palpará el cuello del paciente buscando nódulos.

¿En qué fase de evolución está el cáncer (estadios)?

  • Estadio I: tumor menor de 2 cm y sin metástasis a los ganglios linfáticos.
  • Estadio II: tumor entre 2 y 4 cm sin metástasis.
  • Estadio III: tumor mayor de 4 cm o de menor tamaño con metástasis linfática.
  • Estadio IV: el cáncer se ha diseminado a los tejidos de alrededor de la faringe; los ganglios linfáticos pueden estar afectados o no.

¿Cuáles son los tratamientos?

En los tumores localizados en la naso-faringe o cavun, el tratamiento de elección es la quimio-radioterapia.

En los tumores de la orofaringe e hipofaringe, si el tumor es pequeño o es asequible a la cirugía, esta será el tratamiento de elección, siempre que la resección necesaria para el tumor no conlleve la imposibilidad de reinstaurar la deglución (tragar).

En estos casos, el uso de la microcirugía transoral con láser de CO2, facilita la extirpación de tumores con menor sacrificio de tejidos sanos y sin necesitar habitualmente seccionar la mandíbula, practicar traqueotomía o reconstruir el defecto creado utilizando los diversos colgajos habituales, por lo que se acorta el período postoperatorio y se dejan menores secuelas.

Los ganglios del cuello se tratarán mediante la disección quirúrgica habitual. En la mayoría de casos será conveniente tratar con quimio-radioterapia complementaria al cabo de 3-4 semanas para aumentar el porcentaje de curación.

Cuando el tumor está muy avanzado y su resección puede poner en peligro la deglución, el tratamiento de elección será con quimio-radioterapia y en caso de persistencia parcial del tumor se planteará su rescate quirúrgico, siendo de elección el uso del abordaje transoral con láser CO2.

La microcirugía a través de la boca requiere una larga formación. El cirujano primero ha de dominar la cirugía abierta tradicional para los casos en que no sea posible acceder al tumor por la boca (problemas anatómicos, extensión del tumor a tejidos vitales, etc.). También ha de desarrollar la habilidad en el uso del microscopio quirúrgico con imágenes muy ampliadas que ayudan a distinguir el tejido sano del tumoral (lo que permite resecar el tumor ajustando la resección del tejido sano de alrededor con mayor precisión).

Esta cirugía requiere una curva de aprendizaje (aumentando gradualmente la dificultad del caso): a mayor experiencia y habilidad, el cirujano podrá resolver casos más complicados.

En algunos casos, se puede requerir la extirpación quirúrgica del tumor, incluyendo todas o parte de las cuerdas vocales (laringectomía). Muchos pacientes también necesitan una terapia de deglución después del tratamiento con el fin de ayudarlos a acomodarse a los cambios en la estructura de la garganta.

¿Qué deberá hacer el paciente una vez finalizado el tratamiento?

Una vez acabado el tratamiento, el paciente deberá seguir controles periódicos que permitan detectar precozmente los casos de recidivas de la enfermedad para ser rescatados inmediatamente.

Habitualmente, su otorrinolaringólogo le deberá explorar en la consulta y ocasionalmente será necesario practicar técnicas de imagen (TAC, resonancia magnética, PET, radiografía de tórax).

El Dr. Máiz cuenta con una gran experiencia en el tratamiento de los tumores de faringe, tanto con cirugía convencional como con microcirugía transoral con láser CO2.


Cáncer de boca o cáncer de cavidad oral

¿Qué es el cáncer de boca o de cavidad oral?

El cáncer oral es el cáncer localizado e la cavidad bucal (en el área de la boca) y la orofaringe (el área de la garganta que está en la parte posterior de la boca).

La exploración física para detectar el cáncer de la boca debe constituir una parte integral de los exámenes médicos y odontológicos ya que es fundamental su detección prematura. En general, las lesiones cancerosas menores de 15 mm de diámetro se pueden curar fácilmente.

La cavidad oral está formada de las siguientes partes:

  • Los labios, los dientes y las encías.
  • El revestimiento interior de los labios y las mejillas (mucosa bucal).
  • El piso o suelo de la boca (debajo de la lengua).
  • La parte superior de la boca (paladar duro).
  • La pequeña zona que se encuentra detrás de las muelas del juicio (trígono retromolar).

La orofaringe está compuesta de:

  • El tercio posterior de la lengua.
  • El paladar blando.
  • Las amígdalas.
  • La parte posterior de la garganta.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de boca?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del cáncer oral. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una manera diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Una llaga que no sana en un labio o en la boca.
  • Una mancha roja o blanca en las encías, la lengua o en el revestimiento de la boca.
  • Un bulto en un labio, en la boca o en la garganta.
  • Sangrado, dolor o adormecimiento inusuales en el área de la boca.
  • Hinchazón de la mandíbula.
  • Dolor de oído.
  • Dolor crónico de garganta.
  • Dolor o dificultad para tragar o masticar.

Los síntomas del cáncer oral pueden parecerse a los producidos por otros desórdenes o problemas médicos. Siempre es preciso consultar con un especialista ante cualquier duda y para obtener un diagnóstico correcto.

¿Cómo se diagnostica?

El especialista practicará una biopsia del tejido afectado para que el patólogo lo examine con el microscopio y confirme la presencia de células cancerosas. Además solicitará pruebas radiológicas (TAC, resonancia magnética, PET, etc.) para determinar en qué etapa se encuentra la enfermedad.

¿En qué fase de evolución está el cáncer (estadios)?

  • Estadio I: tumor menor de 2 cm y sin metástasis.
  • Estadio II: tumor entre 2 y 4 cm sin metástasis.
  • Estadio III: tumor mayor de 4 cm o de menor tamaño con metástasis.
  • Estadio IV: el tumor invade estructuras adyacentes o cualquier tumor con metástasis mayor de 3 cm.

¿Cuáles son los tratamientos?

En los tumores de la cavidad oral y de la orofaringe, si el tumor es pequeño o es asequible a la cirugía, esta será el tratamiento de elección, siempre que la resección necesaria para el tumor no conlleve la imposibilidad de reinstaurar la deglución (tragar).

En estos casos, el uso de la microcirugía transoral con láser de CO2, facilita la extirpación de tumores con menor sacrificio de tejidos sanos y sin necesitar habitualmente seccionar la mandíbula, practicar traqueotomía o reconstruir el defecto creado utilizando los diversos colgajos habituales, por lo que se acorta el período postoperatorio y se dejan menores secuelas.

Los ganglios del cuello se tratarán mediante la disección quirúrgica habitual. En la mayoría de casos será conveniente tratar con quimio-radioterapia complementaria al cabo de 3-4 semanas para aumentar el porcentaje de curación.

Cuando el tumor está muy avanzado y su resección puede poner en peligro la deglución, el tratamiento de elección será con quimio-radioterapia y en caso de persistencia parcial del tumor se planteará su rescate quirúrgico, siendo de elección el uso del abordaje transoral con láser CO2.

La microcirugía a través de la boca requiere una larga formación. El cirujano primero ha de dominar la cirugía abierta tradicional para los casos en que no sea posible acceder al tumor por la boca (problemas anatómicos, extensión del tumor a tejidos vitales, etc.). También ha de desarrollar la habilidad en el uso del microscopio quirúrgico con imágenes muy ampliadas que ayudan a distinguir el tejido sano del tumoral (lo que permite resecar el tumor ajustando la resección del tejido sano de alrededor con mayor precisión).

Esta cirugía requiere una curva de aprendizaje (aumentando gradualmente la dificultad del caso): a mayor experiencia y habilidad, el cirujano podrá resolver casos más complicados.

En algunos casos, se puede requerir la extirpación quirúrgica del tumor, incluyendo todas o parte de las cuerdas vocales (laringectomía). Muchos pacientes también necesitan una terapia de deglución después del tratamiento con el fin de ayudarlos a acomodarse a los cambios en la estructura de la garganta.

¿Cuál es la rehabilitación después del cáncer oral?

La rehabilitación puede variar en cada individuo dependiendo del tipo de tratamiento del cáncer oral, de la localización y de lo avanzado del cáncer. La rehabilitación puede incluir:

  • Asesoramieto dietético:
    Muchos pacientes que se están recuperando de la cirugía del cáncer oral tienen dificultades para comer; por ello, frecuentemente se recomienda la ingestión de comidas pequeñas formadas por alimentos blandos y húmedos
  • Cirugía:
    Algunos pacientes pueden beneficiarse de la cirugía reconstructiva o plástica para restablecer los huesos o tejidos de la boca con el fin de recuperar su apariencia normal
  • Prótesis:
    Si la cirugía reconstructiva o plástica no es una opción, los pacientes pueden usar prótesis dentales o de partes de la cara para restablecer un aspecto normal. Se puede necesitar entrenamiento especial para aprender a usar la prótesis.
  • Terapia del lenguaje y de la deglución:
    Si un paciente tiene dificultades para hablar después de un tratamiento de cáncer oral, la terapia del habla puede ayudarlo en el proceso de aprender a hablar de nuevo. Lo mismo sucede con la deglución.

¿Qué deberá hacer el paciente una vez finalizado el tratamiento?

Una vez acabado el tratamiento, el paciente deberá seguir controles periódicos que permitan detectar precozmente los casos de recidivas de la enfermedad para ser rescatados inmediatamente.

Habitualmente, su otorrinolaringólogo le deberá explorar en la consulta y ocasionalmente será necesario practicar técnicas de imagen (TAC, resonancia magnética, PET, radiografía de tórax).

El Dr. Máiz cuenta con una gran experiencia en el tratamiento de los tumores de boca, tanto con cirugía convencional como con microcirugía transoral con láser CO2.


Cáncer de lengua

¿Qué es el cáncer de lengua?

El cáncer de lengua es una enfermedad en la cual las células cancerosas crecen en la lengua.

Con frecuencia, el cáncer de lengua es agrupado con otros tipos de cáncer bucal, tales como el cáncer de labios, paladar, paredes laterales (mejillas), suelo de la boca (porción frontal de la boca situada debajo de la lengua) o encías. Estos cánceres en su conjunto se conocen como cáncer de la cavidad oral.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de lengua?

Los síntomas del cáncer de lengua pueden incluir:

  • Cualquier úlcera o herida de la lengua que no duele pero que no cura en 15 días en un paciente varón, fumador y bebedor, con una higiene dental deficiente o alguna pieza en mal estado o prótesis que roza debe ser motivo de consulta con el médico y subsiguiente valoración por el especialista. Cuanto antes consulte el paciente, mayores son las probabilidades de curación.
  • Dificultad para tragar.
  • Lengua entumecida o dificultad para moverla.
  • Cambio en el habla (debido a la dificultad para mover la lengua sobre los dientes cuando habla).
  • Otros síntomas como: dolor local, dolor de oído, dolor en la mandíbula y bulto en el cuello. La aparición de estos síntomas suele estar relacionada con lesiones grandes y, por lo tanto, de peor pronóstico.

¿Cómo se diagnostica?

El especialista practicará una biopsia del tejido afectado para que el patólogo lo examine con el microscopio y confirme la presencia de células cancerosas. Además solicitará pruebas radiológicas (TAC, resonancia magnética, PET, etc.) para determinar en qué etapa se encuentra la enfermedad.

¿En qué fase de evolución está el cáncer (estadios)?

  • Estadio I: tumor menor de 2 cm y sin metástasis.
  • Estadio II: tumor entre 2 y 4 cm sin metástasis.
  • Estadio III: tumor mayor de 4 cm o de menor tamaño con metástasis.
  • Estadio IV: el tumor invade estructuras adyacentes o cualquier tumor con metástasis mayor de 3 cm.

¿Cuáles son los tratamientos?

En los tumores de la lengua, si el tumor es pequeño o es asequible a la cirugía, esta será el tratamiento de elección, siempre que la resección necesaria para el tumor no conlleve la imposibilidad de reinstaurar la deglución (tragar).

En estos casos, el uso de la microcirugía transoral con láser de CO2, facilita la extirpación de tumores con menor sacrificio de tejidos sanos y sin necesitar habitualmente seccionar la mandíbula, practicar traqueotomía o reconstruir el defecto creado utilizando los diversos colgajos habituales, por lo que se acorta el período postoperatorio y se dejan menores secuelas.

Los ganglios del cuello se tratarán mediante la disección quirúrgica habitual. En la mayoría de casos será conveniente tratar con quimio-radioterapia complementaria al cabo de 3-4 semanas para aumentar el porcentaje de curación.

Cuando el tumor está muy avanzado y su resección puede poner en peligro la deglución, el tratamiento de elección será con quimio-radioterapia y en caso de persistencia parcial del tumor se planteará su rescate quirúrgico, siendo de elección el uso del abordaje transoral con láser CO2.

La microcirugía a través de la boca requiere una larga formación. El cirujano primero ha de dominar la cirugía abierta tradicional para los casos en que no sea posible acceder al tumor por la boca (problemas anatómicos, extensión del tumor a tejidos vitales, etc.). También ha de desarrollar la habilidad en el uso del microscopio quirúrgico con imágenes muy ampliadas que ayudan a distinguir el tejido sano del tumoral (lo que permite resecar el tumor ajustando la resección del tejido sano de alrededor con mayor precisión).

Esta cirugía requiere una curva de aprendizaje (aumentando gradualmente la dificultad del caso): a mayor experiencia y habilidad, el cirujano podrá resolver casos más complicados.

En algunos casos, se puede requerir la extirpación quirúrgica del tumor, incluyendo todas o parte de las cuerdas vocales (laringectomía). Muchos pacientes también necesitan una terapia de deglución después del tratamiento con el fin de ayudarlos a acomodarse a los cambios en la estructura de la garganta.

Terapia por radiación (radioterapia)

La radiación se usa para matar células cancerosas y encoger tumores. Este método se usa más a menudo cuando el cáncer se localiza detrás de la lengua. El paciente debe recibir radiación con rayos externos y un implante de braquiterapia para curar el cáncer oral de la lengua. A veces la quimioterapia se combina con radiación, especialmente cuando el cáncer se ha propagado a las glándulas linfáticas.

¿Cuál es la rehabilitación después del cáncer de lengua?

La rehabilitación después del cáncer de lengua se basa sobre todo en la terapia para facilitar el movimiento de la lengua, el masticar y el tragar.

¿Qué deberá hacer el paciente una vez finalizado el tratamiento?

Una vez acabado el tratamiento, el paciente deberá seguir controles periódicos que permitan detectar precozmente los casos de recidivas de la enfermedad para ser rescatados inmediatamente.

Habitualmente, su otorrinolaringólogo le deberá explorar en la consulta y ocasionalmente será necesario practicar técnicas de imagen (TAC, resonancia magnética, PET, radiografía de tórax).

El Dr. Máiz cuenta con una gran experiencia en el tratamiento de los tumores de lengua, tanto con cirugía convencional como con microcirugía transoral con láser CO2.


Cáncer de senos paranasales y de cavidad nasal

¿Qué es el cáncer de senos paranasales y de cavidad nasal?

Es una enfermedad en la cual las células cancerosas se encuentran en los tejidos de los senos paranasales o de cavidad nasal. Los senos paranasales son pequeños espacios huecos alrededor de la nariz, revestidos de mucosa, que contienen células que producen moco y tienen la función de amplificar los sonidos de la voz. La cavidad nasal es el pasaje de la nariz a través del cual pasa aire a la garganta cuando se respira.

Los senos paranasales son varios: frontales, maxilares, etmoidales y esfenoidal (que está dentro de la base del cráneo).

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de senos paranasales y cavidad nasal?

Es preciso acudir al médico si se tienen los senos paranasales bloqueados (sensación de presión en una zona de la cara), si el paciente tienen una infección de los senos, si le sangra la nariz, si tiene una masa o herida que no sana dentro de la nariz, dolores de cabeza frecuentes o dolor en la región del seno paranasal, hinchazón u otra dificultad de algún movimiento en los ojos, dolor en los dientes superiores o problemas con la dentadura.

¿Cómo se diagnostica?

Si el paciente tiene síntomas, el médico examinará la nariz empleando un instrumento especial llamado rinoscopio o nasoscopio para observar el interior de la nariz. Si se encuentra tejido anormal, el especialista practicará una biopsia para que el patólogo lo examine con el microscopio y confirme la presencia de células cancerosas. Además solicitará pruebas radiológicas (TAC, resonancia magnética, PET, etc.) para determinar en qué etapa se encuentra la enfermedad.

¿En qué fase de evolución está el cáncer (estadios)?

Una vez diagnosticado el cáncer del seno paranasal y de la cavidad nasal, se harán más pruebas para determinar si las células cancerosas se han diseminado a otras partes. Esto se llama clasificación por etapas. El médico necesita saber la etapa en que se encuentra la enfermedad para planificar el tratamiento adecuado. No hay sistema de clasificación para el cáncer de la cavidad nasal o para algunos de los cánceres del seno paranasal menos comunes. Las etapas siguientes se emplean para cáncer del seno maxilar, el tipo más común de cáncer del seno paranasal:

  • Estadio I: el cáncer se encuentra sólo en el seno y no ha destruido ninguna parte ósea del seno. El cáncer no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área.
  • Estadio II: el cáncer ha empezado a destruir los huesos que forman las paredes del seno paranasal, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos del área.
  • Estadio III: puede presentarse cualquiera de las siguientes situaciones:
    • El cáncer se ha extendido no más allá de los huesos alrededor del seno paranasal y a un solo ganglio linfático en el mismo lado del cuello en que se encuentra el cáncer, y es menor de 3 centímetros.
    • El cáncer se ha diseminado a los tejidos que rodean los senos, y puede haber diseminación a un ganglio o no.
  • Estadio IV: puede presentarse cualquiera de las siguientes situaciones:
    • El cáncer se ha diseminado a los tejidos circundantes, a otros senos paranasales y los ganglios linfáticos del área pueden o no tener cáncer.
    • El cáncer sólo se encuentra en los senos paranasales, pero se ha diseminado a más de un ganglio linfático en el mismo lado del cuello en que se encuentra el cáncer, o a los ganglios linfáticos en uno o ambos lados del cuello o a cualquier ganglio linfático que mide más de 6 centímetros.
    • El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
  • Recurrente: cuando la enfermedad es recurrente, significa que el cáncer ha regresado nuevamente (recaída) después de haber sido tratado. Puede volver a aparecer en los senos paranasales o en la cavidad nasal o en otra parte del cuerpo.

¿Cuáles son los tratamientos?

Existen tratamientos para todos los pacientes con cáncer del seno paranasal y de la cavidad nasal. Se usan tres clases de tratamiento:

  • Cirugía (extracción del cáncer).
  • Radioterapia (uso de rayos X en dosis elevadas u otros rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas).
  • Quimioterapia (uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas).

Generalmente, se emplea cirugía para eliminar los cánceres del seno paranasal o de la cavidad nasal. Dependiendo de la ubicación del cáncer y de cuánto se haya extendido, el médico quizás tenga que cortar parte del hueso o de tejido alrededor del cáncer. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el cuello, se pueden extraer los ganglios linfáticos (disección de los ganglios linfáticos).

La radioterapia también es un tratamiento común para el cáncer del seno paranasal y de la cavidad nasal. La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir tumores.

La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar células cancerosas. La quimioterapia puede tomarse en forma oral o puede administrarse en el cuerpo por medio de una aguja en una vena o músculo. Se considera que la quimioterapia es un tratamiento sistémico ya que el medicamento se introduce al torrente sanguíneo, viaja a través del cuerpo y puede eliminar las células cancerosas por todo el cuerpo.

Generalmente el tratamiento de elección en este tipo de cánceres suele ser la cirugía, siempre y cuando permita la resección de todo el tumor, seguido de tratamiento con radioterapia con quimioterapia simultáneas. En caso de que el tumor se considere irresecable se utilizará de entrada tratamiento con radio-quimioterapia. En los casos en los que se hace un diagnóstico precoz y el tumor esta limitado a la fosa nasal y no invade estructuras del cráneo se puede realizar la extracción del mismo utilizando la cirugía endoscópica (a través de la nariz). En los casos en que el tumor invade la base del cráneo puede ser necesario el abordaje conjunto entre el otorrinolaringólogo y el neurocirujano (abordaje cráneo-facial).

¿Qué deberá hacer el paciente una vez finalizado el tratamiento?

Una vez acabado el tratamiento, el paciente deberá seguir controles periódicos que permitan detectar precozmente los casos de recidivas de la enfermedad para ser rescatados inmediatamente.

Habitualmente, su otorrinolaringólogo le deberá explorar en la consulta y ocasionalmente será necesario practicar técnicas de imagen (TAC, resonancia magnética, PET, radiografía de tórax).

El Dr. Máiz cuenta con una gran experiencia en el tratamiento de estos tumores, con cirugía convencional. Además es miembro de la Unidad multidisciplinar de Base de cráneo de Centro Médico Teknon